Hay ciertos juegos que son como un buen vino: hay que dejarlos reposar, que adquieran edad, experiencia, que sean olvidados y apartados; y entonces redescubrirlos, apreciarlos con la perspectiva que el tiempo nos ha otorgado. Esta es la filisofía del Happy Video Game Nerd, personaje encarnado por el norteamericano Derek Alexander, gamer de pro y mitómano sin remedio. Algunos ya lo habréis asociado con el Angry Video Game Nerd, ya comentado en este blog. No es que sean archienemigos el uno del otro ni se envían vídeos amenazantes por YouTube a lo John Cobra. De hecho, dentro del mundillo de los retroreviews en la red, hay mucha camaradería y buen rollito, ojo cuidao.
La gracia del HVGN es que te hace reviews de juegos buenos pero no muy difundidos. Esos que te tocaron la patata, pero que poca gente conoce. En varios de sus videos no sólo se queda en la review, sino que que se aprecia un trabajo de investigación detrás, plagado de detalles y datos curiosos en torno al juego. Mis sugerencias son los vídeos dedicados a Earthbound, Shenmue y Splatterhouse. No comenta únicamente juegos, sino también demos de juegos, comparándolos con sus versiones finales, como por ejemplo Final Fantasy VII o Resident Evil 4. Muy nerdy.
A diferencia del AVGN, quien comenta juegos básicamente de la quinta de la NES o más antiguos, el HVGN tira más hacia la generación de 32 bits y también Dreamcast, ese gran objeto de culto. Una etílica particularidad respecto al AVGN es que mientras éste ahoga sus frustraciones con tercios de cerveza Rolling Rock, HVGN potencia los sentidos con un vinito. Un tío elegante.
Así que si te gusta lo antiguo (que no rancio) y descubrir joyitas que pasaron desapercibidas, éste es tu hombre. Yo entretanto, me voy a servir un copazo de Chivas on the rocks, y me voy a echar una partidita al Earthworm Jim. Un abrazo, y como diría la Lola Flores, «si me queréis, votar».
Yiihaaaa!! bueno bueno, hoy desde el calorcico del brasero os traigo una de vaqueros al más puro estilo tejano, desarrollado para las plataformas Xbox 360, PlayStation 3, OnLive y Microsoft Windows.
Siendo un juego con una jugabilidad reducida, y algo lineal, qué es lo que tiene este juego para que enganche, pues una historia interensante y por triplicado, ya que podemos elegir entre 3 personajes:
Un policía duro vieja escuela, Ben McCall, veterano de Vietnam, y con un saco de mala leche, justiciero.
Un agente de la DEA bastante chulo p__tas, Eddie Guerra, único superviviente de un atentado a la central de la DEA, y principal sospechoso de ser el ... (shhh calla loco que destripas la historia).
Y una agente del FBI, Kim Evans, la mujer con más pelotas, salida de un barrio chungo.
La historia principal es la misma, pero cada personaje tiene distintas misiones personales, que tendrás que realizar a espaldas de tus compañeros.
Con ellos nos moveremos por las calles de Los Ángeles y México, persiguiendo acabar con el cartel mexicano, del peligroso Juan Mendoza.
Tanto gráficos como banda sonora van de la mano, son normalitos, supongo que se gastaron todo el presupuesto en guionistas.
Otra cosa, las partes de conducción, ¡dios! ni con un juego de gameboy he visto una conducción más mal hecha, por lo menos cuando nos toca conducir, porque cuando somos copilotos, seeee, toca dar tiros y eso siempre mola.
Sin duda le doy un 9 en historia y un 5 raspado en todo lo demás. El modo cooperativo no lo he podido probar así que, eso os lo dejo a vosotros.
Cosas de google, resulta que el juego fue censurado en México por el tema de los carteles, el gobierno pensó que fomentaba el miedo a dichas organizaciones.
Como ya he comentado anteriormente, no dispongo de una máquina puntera que me permita engancharme a lo último de lo último. De vez en cuando he podido saborear las mieles de los gráficos 3D Onfayer, del motor de juego de 200 caballos y del sonido Dolby Surround FiveJotas (mi dominio de los tecnicismos es abrumador, lo sé…), pero lo he tenido que hacer renunciando a mi orgullo y mi dignidad vendiendo mi cuerpo a cambio de unas pocas horas de vicio… (Viernes por la tarde a mitad de precio, contacta conmigo) Es por ello que siempre acabo recurriendo a viejas creaciones que se encuentran lejos de competir con la actualidad en cuanto a calidad audiovisual, pero que no tienen nada que envidiar en cuanto a jugabilidad y entretenimiento. Uno de los títulos que más horas de estudio me ha robado es el Grand Theft Auto.
Con la inminente salida a la calle de su nueva entrega, GTA V, que se estrenará en videoconsolas en la primavera de 2013, no puedo evitar acordarme del primero al que jugué, y al que le dediqué muuuuuuchas muchas horas (y aún de vez en cuando lo sigo haciendo): Grand Theft Auto II.
Eres un matón de poca monta en una ciudad ficticia, y tu objetivo es conseguir dinero para poder pasar a otra área de la ciudad. Son tres áreas independientes que se estructuran en tres capítulos del juego. Bueno, ¿qué es lo que mola? Que para conseguir ese dinero puedes hacer cualquier cosa: robar coches, estrellarlos, explotarlos, incendiarlos, atropellar a gente, a policías, disparar contra personas…en efecto, señoras y señores, en GameSutra sabemos como liberar el estrés acumulado sin dañar a seres humanos de la realidad, lo pagan los ciudadanos de AnywhereCity. La mejor manera de conseguir dicho dinero es realizando las misiones que las bandas que nos encontramos en cada barrio nos mandan. Cuantas más misiones haces para una banda, más lealtad consigues y con ello mejores misiones (más pasta), pero cuidado que cabrearas a las otras mafias y será complicado circular por el territorio que ellos dominan. Así, poco a poco, debes reunir un millón de dólares que es con lo que te permiten pasar de ronda.
Todo ello lo realizas manejando tu personaje en primera persona pero desde una cámara “satélite”, es decir, que lo ves todo desde arriba. Lo atractivo de este juego, que a la par era la novedad cuando se estrenó la saga, es el modo de juego de libertad de acción, por la que puedes interaccionar con todo lo que se te presenta por delante. Con las siguientes sagas la firma GTA ha ido perfeccionando esto de tal manera que se han convertido en el videojuego que por excelencia lo define. Concretamente en el GTA II, puedes coger cualquier coche que se te ponga delante, pegarle un puñetazo al tonto que quieras (incluso a la poli pero cuidado), tirarte pedos y eructos (salvajísimo… xDD) y lo mejor, coger un PUTO tanque y engendrar el caos más primigenio e instintivo que la humanidad conoce. La variedad de armas que puedes usar es extensa (Pistola, Uzi, escopeta, lanzallamas, lanzacohetes, cocteles Molotov, granadas, un especie de lanzador de descargas eléctricas…) y la cantidad de coches diferentes no tiene fin. Además, cada banda tiene su carro personalizado towapotonrrollao. Puedes coger el metro, el autobús urbano (pero lo conduces tu porque eres así de guay), taxis, coches de policía, de los GEOS, limusinas…el mundo está a tus pies, eres Tony Montana, que coge lo que quiere cuando quiere.
El problema de este juego es que se acaba haciendo un poco repetitivo, sobre todo cuando quieres hacer una misión y se te resiste, puedes repetirla durante 2 horas y aún no conseguir finalizarla con éxito, en algunos momentos se pone muy complicado el juego. Siempre puedes elegir la opción de juego “a mi bola”, y simplemente ponerte a tocarle las gonadillas a las fuerzas del orden. Recuerdo cuando mi hermana, que rondaba los 9 años, me pedía que le pusiera el juego para conducir los coches, solo para eso, y respetaba los semáforos, adelantaba por la izquierda…hasta que se volvía loca y se ponía a atropellar inocentes transeúntes…que graciosa…
Toda la saga GTA ha sido motivo de demanda por ser muy violenta y explícita, y además la inclusión de nombres de grupos mafiosos reales en el juego también les ha creado algún problemilla. Estos de Rockstar si que saben como hacer amigos…pero una cosa está clara, hacer videojuegos lo hacen de puta madre. Cuando llegué 2020 y pueda jugar al GTA V en mi portátil del futuro ya haré un post detallado ¬¬
Hoy en día las escenas cinemáticas son una parte importantísima de cualquier videojuego. Es habitual encontrarlas introduciendo una historia, intercaladas con las acciones del jugador o sencillamente con el propósito de dar una profundidad y un enfoque distinto a la aventura. Sin embargo fue durante la generación de los 32 bits cuando estas secuencias cobraron el verdadero y tremendo protagonismo actual en el desarrollo de los títulos.
Muchas de estas escenas se han convertido en auténticas obras de arte dignas del mejor director de cine, y a mí, como a todo jugón que se precie, me resulta una delicia sentarme y disfrutar de ellas, algunas por el mero espectáculo visual que ofrecen, y otras por los grandísimos recuerdos que me vienen a la mente y sobre todo por lo que significaron para mí en su momento. Es por todo ello que he pensado hacer mi particular selección con los que para mí son los 10 mejores vídeos de la historia de los videojuegos. Tenía bastante claro desde un principio qué vídeos iba a incluir, pero me ha costado sudor y lágrimas elegir el orden a la hora de incluirlos (los únicos que tenía muy claros eran los tres primeros). Finalmente he conseguido confeccionar mi particular lista.