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09 enero 2013

Mi debilidad por los juegos de estrategia en tiempo real es evidente. Desde que probé una demo del Age of Empires con 10 años (sí, en un Pentium I que tardaba en arrancar 20 minutos...y me parecía lo más normal del mundo), descubrí ese universo en el que te conviertes en un magnifico rey de antaño cuya grandeza solo es comparable a su crueldad. Recopilar recursos, construir tu fuerte, crear un ejército majestuoso con el que reventarle el cacas al enemigo...horas y horas que le he dedicado a este tipo de juegos, y no me arrepiento.

Unos pocos años después, descubrí, con la ayuda de Peter Jackson, la mejor historia que he leido (y que posiblemente leeré) en toda mi vida. Mi padre, desde que que yo tenia 8 años, me insistía en que leyera El Hobbit y después El Señor de los Anillos, pero yo no le hacía caso, no me gustaba leer mucho por aquel entonces. Pero en cuanto vi la primera entrega, me los leí  dos veces cada libro, y hasta El Silmarillion (gran libro aunque difícil de entender al principio). Todo esto, en un mes...

¿Qué pasó? que unos años después, con todas las películas ya estrenadas, EA Games, la creadora/productora de videojuegos para PC por excelencia, escuchó los deseos de millones de chavales que como yo pedían a gritos una combinación de estas dos grandes pasiones. Y el resultado, verdaderamente, fue increíble.

La Batalla por la Tierra Media, lanzado en 2004, nos permitió revivir la fantasía épica que rondó por la cabeza de ese profesor de lengua inglesa, natural de Bloemfontein (Sudáfrica), sintiéndonos protagonistas y titiriteros del destino de ese mundo ficticio. Como todo juego de estrategia, dispone de su modo Campaña, cuyos capítulos no son otros que los principales eventos en la historia de El Señor de los Anillos. Desde la travesía por las minas de Moria, hasta la batalla en la Puerta Negra, pasando por el Abismo de Helm o la batalla en los campos de Pelennor entre otros muchos capítulos, en los que controlamos a los personajes del Bien. Estos no son otros que los componentes de La Comunidad del Anillo, a los que manejamos a la vez como unidades militares. En algunas campañas, existen los fuertes, dentro de los cuales se pueden construir granjas (proporcionan el recurso único con el que se pueden crear mas edificios y unidades), cuarteles (para crear unidades de a pie), establos (caballería), forja (unidades de asedio), y otros muchos edificios con diferentes funciones.

También incluye el modo de juego de Batalla, en la que en uno de los innumerables escenarios, puedes elegir a una de las cuatro civilizaciones (Rohan, Gondor, Mordor e Isengard), definir las civilizaciones enemigas y su dificultad, y luchar a muerte. Cada civilización tiene su fuerte desde el principio, y deberá defenderlo y al mismo tiempo intentar acabar con los enemigos. Para ello debes crear unidades (diferentes según la civilización), mejorarlas y tomar asentamientos que se encuentran por todo el mapa y que ayudan a conseguir más recurso. Además, cada civilicación dispone de unidades únicas, "héroes", los cuales ayudarán a conseguir el objetivo. Rohan dispone de Legolas, Gimli, Aragorn, Theoden, Eomer, Eowyn, Sam y Merry; Gondor de Gandalf, Faramir, Boromir, Frodo y Pippin; Isengard de Saruman, Lengua de Serpiente y el jefe Uruk-Hai (Lurtz); y Mordor de los Nazgûl, a caballo o alados, Ella-Laraña y el Rey Brujo.

Pero lo más guapo de todo es que existen los llamados Poderes Especiales. Diferentes entre el Bien y el Mal, estos poderes se van desbloqueando a medida que vas jugando y matando a unidades enemigas, y proporcionan cualidades especiales a tu ejército, a tus edificios de producción, o unidades militares el un tiempo limitado. Por ejemplo por los del bien puedes invocar a los Ents, a las Águilas (muy útiles contra los putos Nazgûl alados), y lo mejor, los MUERTOS: un ejército de espectros que son como termitas, se lo cargan todo a su paso. Pero es que por los del Mal puedes invocar, de últimas, un BALROG, que convertirá todo el escenario en cenizas si lo sabes utilizar, una bestia parda, vamos. Además, los héroes tienen sus propios poderes especiales (más de uno por personaje): Legolas tiene uno en el que se le va la cabeza y se pone a lanzar flechas como una ametralladora, Gimli tiene un salto potente que destroza a los enemigos cercanos, Gandalf tiene una onda expansiva que se carga todo lo que tiene en un radio determinado, Aragorn convoca una horda de muertos (los mini-muertos), que harán lo propio comiéndose todo a su paso...Un juego muy completo, en el que además se incluye una característica importante que falta en todos los juegos de estrategia anteriores: la caballería atropella a la infantería. Así con Rohan ganas muchos puntos, y para combatirlos necesitas lanceros o piqueros, y la batalla queda más realista.



Dos años después se hizo una secuela del juego, La Batalla por la Tierra Media II, en la mejoraron el juego notablemente en el modo Batalla rápida, pudiendo construir en cualquier sitio del escenario, no donde te obligaban como en la primera entrega. En este juego existen 6 razas: Elfos, Enanos, Hombres, Trasgos, Mordor e Isengard, y las campañas, que pueden ser del Bien o del Mal, consisten en derrocar a los enemigos en diferentes escenarios de toda la Tierra Media, desde los Puertos Grises a la Montaña Solitaria, y hasta el arido Harad, en el sur. Se incluyen nuevas unidades militares, nuevos edificios, nuevos poderes especiales (Brillo Solar, que quema todo alrededor, incluyendo unidades enemigas; Furia del Mitheitel, que produce una corriente de agua en forma de caballos que lo arrasa todo, como cuando Arwen desafía a los espectros en la primera película; Dragones (SMAUG) por parte del bando del Mal, y el bicho ese con tentáculos que los empuja a entrar a Moria) Pero lo mejor, sin duda, es que Gollum se encuentra por el escenario andurreando, y si lo capturas, consigues el ANILLO ÚNICO. Si eres del bando bueno, puedes crear a Galadriel, que es una mala bestia, pero...si eres del bando del Mal...invocas...a...¡¡SAURON!! y ese si que es imparable. Merece la pena jugar solo por verlo repartiendo leña. También puedes crear a un héroe personalizado, combinando la raza, las características del personaje, así como sus poderes especiales.


Por otro lado, incorpora el estilo de juego Guerra del Anillo, que no es otra cosa que una combinación de Risk y estrategia en tiempo real, al estilo Rise of Nations. Es decir, un JUEGAZO, para todo gamer y para todo creyente en la religión Tolkiana que consideran su obra una historia ficticia mejor que la Biblia (Yisus, no tienes nada que hacer contra Gandalf, reconocelo)



Como última anotación, que se que me estoy extendiendo un poco bastante, os comentaré que a finales de ese mismo año (2006) se lanzó una expansión de la segunda entrega: El Resurgir del Rey Brujo. Este título acaba siendo una síntesis de lo mejor de la firma, con todos los modos de juego mejorados y con retoques en el diseño de los gráficos, que lo convierten en una obra de arte, y una pieza de obligada colección por cualquier amante del género. Además, incluye un modo Campaña en el que manejas al Rey Brujo de Angmar y a sus aliados, reviviendo como el Reino del Norte de los hombres fue derrocado por la oscuridad creciente en las tenebrosas y frías tierras de Angmar, al norte de la Tierra Media.

Me gusta mucho este último juego , porque en el modo campaña te cuentan algo que no sale en El Señor de los Anillos o El Hobbit, y si sale es meramente anecdótico. Esta historia pertenece a las páginas de El Silmarillion, y ver que EA Games se ha metido en este campo, me hace pensar (y desear, sobre todo) que vayan a ampliar en un futuro la colección de juegos, tomando como base esta obra póstuma de Tolkien publicada por su hijo (gracias, Christopher xD)


Para finalizar, os comento que dispongo de ambos juegos en imagen .ISO. Si os ha molado el post, o mejor dicho, el juego, contactad conmigo. Los requisitos de hardware son regulables, así puedes hasta verle el blanco de los ojos al Rey Brujo a vista de halcón, como bajarlos al mínimo, lo que no reduce la calidad de la experiencia de juego.

Post dedicado a Marianico, amor de mi corazón. Decías que Age Of Mithology te molaba por el rollo de los seres mitológicos...pues este te va a encantar ;)

SrRorschach para Gamesutra (Perdón por la chapa, pero es que es hablar de el mundo Tolkien y no tengo fin...)

12 diciembre 2012

En mi situación de ninismo actual, lo que no me lleva al suicidio es mi total entrega a esta empresa, la creación de un blog de videojuegos que parta la pana y suponga un antes y un después en el ciberespacio. Y para ello, cada semana hago el tremendismo esfuerzo de enviciarme a un nuevo juego hasta que el portátil eche fuego (¿a que doy pena? juas juas). Si me pagaran por ello...(ahí lo dejo para la dirección) En fin, hoy, para variar, iré al grano. Esta semana me he dejado engatusar por un titulo que me llamaba la atención desde hace unos años pero nunca había tenido oportunidad de probar: Rise of Nations.





Cierto es que a primera vista no tiene nada nuevo, es el típico juego de estrategia en tiempo real estilo Age of Empires del cual existen decenas de copias con diferentes nombres y diferentes mejoras: algunos se ambientan en un mundo mitológico donde puedes crear bicharracos imponentes (Age of Mithology), otros van desde la prehistoria a la Era Digital y contienen una cantidad de recursos, edificios, unidades comerciales y militares realmente abrumadora (Empire Earth)...pero al fin y al cabo, todos se rigen por el mismo modo de juego. Te encuentras en un mapa con otros contrincantes, y tu objetivo es erradicarlos, y quedarte tu solo.


Pero Rise of nations tiene algo más que es lo que me hacía pensar que algún día debía jugar, y lo que me hace hablar hoy de él: El modo de juego "Campaña: La Conquista del Mundo". En este modo de juego, aparece un mapa del mundo donde aparecen los continentes divididos en diferentes regiones (estilo Risk), y según sea la civilización con la que decidas jugar empezarás en una u otra. El caso es que cuando quieras invadir una región nueva, que pertenezca a otra civilización o que este libre aún, que la consigas conquistar no depende de los dados, si no que debes jugar la campaña. Así, no depende del azar, si no de tus buenas dotes estratégicas sobre el campo de batalla. La selección de civilizaciones disponibles es variada, pero sin ser muy extensa, lo que favorece también a una buena experiencia de juego (muchas civilizaciones en el tablero de juego sería un caos).



En el mapa estratégico las edades van avanzando y van desbloqueándose nuevas mejoras económicas, sociales y militares. Aparecen nuevos recursos y nuevas mejoras tecnológicas, pero sin ser muchas, lo que para mi gusto es correcto, ya que un gran numero de recursos nos volvería locos (que si para crear un maldito soldado hace falta 60 de comida, 35 de hierro, 15 de plástico, 20 de kevlar...qué se yo) Y dentro de cada campaña de conquista de cada región también avanzan las edades, siendo muy vistoso y entretenido.

Para conquistar los territorios de otra civilización basta con conquistar la región donde se encuentra su capital, así todos sus territorios te pertenecen, al igual que los ejércitos de los que disponga. Puedes firmar la paz con otras civilizaciones, declararles la guerra, aceptar y realizar sobornos para evitar la confrontación...muy completito. Puedes crear todas la ciudades que quieras en el mapa, y desarrollar rutas comerciales entre ellas; recoger los diferentes recursos (Comida, Madera, Hierro, Riqueza, Conocimiento y Petróleo) para desarrollar tu civilización; descubrir recursos raros (Gemas, Papiro, Sal, Uranio, etc.) que dan cualidades extra...y muchas cosas más. Las unidades militares iniciales son las típicas:soldados de a pie, caballeros y unidades de asedio (catapultas, trabucos), y todas varían dependiendo de la civilización. Cuando avanzas de edad y entras en la era industrial, las unidades a caballo se sustituyen por carros de combate, y además puedes construir puertos para crear fragatas o submarinos, y aeropuertos, para crear cazas o bombarderos, entre otros.


Una cosa que también mola es que cuando avanzas hasta la Edad de la Información, que se supone la actual, puedes construir silos de misiles, y desarrollar la investigación "Armas nucleares"...cuando creas un misil y lo lanzas contra la ciudad que vas a conquistar, se forma la típica "seta nuclear", arrasando los alrededores y dejando el terreno listo para ser tomado. Pero debes tener cuidado, porque si abusas de los ataques nucleares se producirá un Armageddon, y destruirás el planeta, finalizando la partida sin un vencedor, pero con un claro perdedor por tío agonías y vasto, (me ha pasado).



Escribiendo este post he descubierto que existe una expansión (Thrones & Patriots) en la que aparecen más civilizaciones para poder elegir, y concretamente con estas dos, estadounidenses y rusos soviéticos, puedes completar otro modo de juego: "Guerra Fría". No sé vosotros pero a mí se me ha abierto el apetito Gamer...

Así que ya sabéis, josdeputi, si vuestro sueño es luchar para dominar el mundo para hacer con el lo que os venga en gana, probad este jueguecillo. Apto para Windows sin requerir demasiadas prestaciones, ideal.

SrRorschach para Gamesutra, Granada