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22 noviembre 2012

Puzzle Bobble forever

Yo soy de la opinión de que los grandes clásicos nunca mueren. Uno de ellos es el gran Puzzle Bobble, de Taito, aquel juego que consistía y consiste en que unos graciosos lagartos (o lo que sean) lanzan desde la zona central inferior de la pantalla bolas de colores en la dirección que queramos (siempre hacia un punto por encima de la zona de lanzamiento. Cada vez que se juntan 3 o más bolas del mismo color, estas desaparecen. El problema es que el techo poco a poco va bajando, acercándose a nuestra posición. El objetivo del juego es hacer desaparecer todas las bolas del techo antes de que alguna bola traspase nuestra línea de horizonte, nuestra posición.


El juego está inspirado en el clásico de 1986 Bubble Bobble ya que comparten protagonistas, Bub y Bob; y existen muchísimas versiones del mismo, en las que se modifican las fases que hay que completar. En algunas versiones incluso se puede jugar contra otro jugador en modo competitivo.

Yo personalmente juego en algunos ratos libres o cuando quiero hacer un descanso de actividades menos lúdicas a una de las primeras versiones sinó la primera, por medio de la página Ventoline.

El juego consta de 30 fases, cuya dificultad difiere mucho de unas a otras. Hay algunas fases insultantemente sencillas, mientras que otras lo raro es pasártelas a la primera, si es que lo consigues. Para mí las más complicadas son la fase 16 (aunque últimamente suelo pasármela a la primera); la 25, que si no tienes suerte con los colores se puede complicar mucho y pronto; la 26, la que a mí me suele resultar más complicada; y la última fase, la 30, que también puede complicarse bastante.

Los gráficos son del siglo pasado, pero la diversión es eterna. Una partida tiene como máximo una media hora de juego, por lo que es perfecto para esos ratos muertos y para tomarse descansitos del estudio o trabajo.

¡Larga vida a Bub y Bob!