Mostrando entradas con la etiqueta Megaman X. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Megaman X. Mostrar todas las entradas

04 febrero 2013

Bandas sonoras: Megaman X

En lo que a música contemporánea se refiere, los japoneses han aportado poco. Más bien se podría decir que han asimilando todas las tendencias occidentales que se han ido importando. Muchas de estas emulaciones del sonido occidental han terminado convirtiéndose en pasteladas pop, o en posturas estilísticas tan exageradas que han acabado por volverse una parodia de la fuente de la que bebieron... dejando claro eso sí, que la pastelada más gorda del Japón tiene muchísima más gracia que elementos occidentales como el señorito Bieber.


Dicho esto, me atrevería a decir que sí hay un medio donde los japoneses están en su salsa en lo que a composición musical se refiere: el videojuego. Tal vez sea por la apuesta del país en este sector, tal vez por el anonimato que implica componer para un videojuego y con esto más libertad para la experimentación, o simplemente porque esta nación concibe los videojuegos como una proyección de su identidad e invierten todo su esfuerzo en él. En cualquiera de los casos, los videojuegos japoneses se han convertido en el auditorio de señoras obras maestras.


Es muy posible que esto sea otro brote más de mitomanía, pero colocaría la edad de oro de las bandas sonoras japonesas en los 90. Esas melodías tienen ese algo que te anima, te pone las pilas y te empuja a superar niveles, a ser más valiente, más guapo, a conseguir a la chica y ser el dueño del mundo, básicamente.


Ese tipo de sensaciones son las que me despierta una banda sonora que no tiene una fisura: la de Megaman X. Desde la pantalla del título hasta la del password, no hay una melodía que no te haga soltar tu poquito de serotonina. Con esta música, da igual que el juego te esté dando palos por todos los lados, que vas a seguir pegado a él igual que un masoquista a su fusta.


Personalmente, no tuve el Megaman X en su época (era un niño SEGA) y lo descubrí hace poco. El juego es espectacular, tengo que pasármelo un día de estos. Pero para mí, su banda sonora ha trascendido al juego, y es un parroquiano más de mi mp3.